Ya estamos en las nieves de enero, sin embargo, contra viento y marea las flores de mayo persisten. En esta ocasión contamos con una voz vital para la poesía de nuestro territorio. Julia Melissa Rivas Hernández tiene ya una obra ineludible que abreva en esa otra tradición sonorense que se planta firme en los dosmiles y dialoga con el arrebato sentimental a través de la contemplación y una espiritualidad más teológica. Aquí brilla la inteligencia, la reflexión en torno a la creación y la exploración de distintos reinos pasados de largo por las tradiciones que nos preceden.
En los poemas de Julia Melissa Rivas Hernández cada palabra tiene consecuencias insondables. Su gramaje podría desequilibrar los versos delicadamente enunciados por una voz divina a la vez que sedosa. La poeta escribe desde esa consciencia. Precisión, filo, diseño: Melissa encuentra la geometría absoluta de lo ingenuamente clasificado de ‘mundano’, nos muestra la óptica de quien lo vive, quien se enfrenta a ello desde la contemplación religiosa, sin dejar de lado la infinita, y extenuante, repetición del amor y el cuidado. A continuación dos poemas de su libro ‘Fuera del Reino’, ganador de los Juegos Florales Nacionales Universitarios 2022.
ni trigo para el pan
ni uvas para el discurso del vino
pero sin pan
(ni vino)
sin pigmento
(ni aceite)
ninguna liturgia es tangible
(pálida sentencia la de la contemplación):
mas se agota en sí mismo el color,
hermosa coincidencia de sangre y vida,
que como vela
se consume ante la mirada
en cualquier lugar pueden hallarse lechos fríos,
agua hirviendo,
comida descomponiéndose
en el umbral,
alguien tantea frutos a media luz,
descubre la piel del lenguaje a media luz:
esta es la santidad que se invoca y se tiene entre manos,
frente baja ante la luz que proviene del blanco de plomo,
éxtasis frente al olor que disuelve la luz,
eso que conmueve la mirada desde el interior:
a razón de la liturgia del color,
la ruina de aquel sitio es posible en la imagen
todo pigmento pierde ímpetu frente al ojo,
incienso que se consume
y el observador desiste
(finalmente)
dominio de maravillas corruptibles,
bella imitación y artificio de la creación:
como cesan las lenguas, todo morirá;
esta es la profecía
todo trabajo
(el único trabajo) también
mas en la palabra disuelta sobre la página se deja constancia
de que lo que resuena en el ruido es solo el ruido;
no busques más,
solo es el ruido:
de esta manera sé que mi nombre es mío
(pródigo y nuevo),
este nombre me dice yo
y por cuanto lo repites,
me reconozco ante el silencio de las cosas que respiran:
después de tanto, este es gran el asunto:
todo vuelve a su lugar,
el geométrico día termina como siempre lo ha hecho
y no se vuelve oro el hierro
esto fue y nada cambia
pese a ello,
hay quien sigue escribiendo poesía:
De: Fuera del reino,
Juegos Florales Nacionales Universitarios 2022,
Universidad Autónoma de Campeche AUCAM.


Julia Melissa Rivas Hernández cursó la Licenciatura en Artes Plásticas y en Literatura Hispanoamericana por la UNISON. Ha sido beneficiaria en diversas becas estatales. Ganadora del reconocimiento del Pitic Alonso Vidal 2010, género poesía. Segundo lugar en el Premio Nacional de Cuento de Villa Zaachila, Oaxaca (2017). Ganadora de los Juegos Florales Lagos de Moreno 2018, categoría cuento. Ganadora de VII Juegos Florales Nacionales Toluca “Horacio Zúñiga” 2019. Ganadora del II Premio Nacional de Poesía Joven Raúl Rincón Meza, 2022. Ganadora del Certamen Nacional de Poesía de los XL Juegos Florales NacionalesUniversitarios, 2022. Ganadora del Concurso del Libro Sonorense 2023, género poesía. Cuenta con el libro Habitaciones, Jus 2011, e Imperio, CECUT 2023.

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